viernes

Los Ojos de la Divinidad. Pablo Martínez Burkett


Ya leí a Pablo Martínez Burkett, tienen mi opinión sobre Mondo Cane en la etiqueta Lecturas (pinche aquí) pero me quedé con ganas, si bien ese libro me gustó mucho necesitaba leer más. 
Los Ojos de la Divinidad contiene menos cantidad de cuentos pero más largos.
Mi clara intención fue comprobar si el efecto que causa la escritura de este autor en los relatos breves se mantiene en textos más elaborados.
Y vaya que sí.

Estamos en la era de la velocidad, del mensaje corto, de alto impacto. Con muchos libros de corte realista y lenguaje coloquial que nos llevan a leer de un tirón, aunque muchos autores no estén de acuerdo en que se pueda leer así. 
Me pasó de terminar un libro en día y medio, no de apurada sino porque la prosa me llevó a eso.

Entonces me encuentro con catorce cuentos que demuestran lo indispensable que es leer a Burkett, digo, si uno quiere adentrarse en lo mejor de la narrativa.
El estilo más barroco quizás, la vuelta filosófica que tienen sus historias, la constante búsqueda de algo más, el planteo de situaciones cotidianas con vueltas fantásticas, hacen de este libro de relatos algo mágico.



A diferencia del libro anterior que tiene ciencia ficción, un toque de terror y algo de humor, Los Ojos de la Divinidad plantea más bien un cuestionamiento a la existencia. A la propia.
Cada historia nos invita a replantear ciertas creencias, a intentar comprender el destino de los protagonistas que bien podríamos ser nosotros, huyendo de viejos ideales o teniendo la fantasía de vivir una vida distinta. 

Todo lo que se puede 'ver' en este libro, no lo verán con sus ojos humanos -como dice Bhagavad Gita- porque ellos son finitos e imperfectos. Agudicen sus sentidos, imaginen su vida en cada personaje y serán parte de una aventura única.

Voy a nombrar mis preferidos.
El otro simulacro, la historia de una peluquera que aprovecha la confusión con su nombre y vive el sueño loco de ser la viuda de Borges, en un pueblo que guarda el secreto y la contiene.
Sin contraseña, un hombre tratando de imaginar artilugios para evitar la sensación causa y efecto, un juego perdido en el sobre del Hospital que contiene su diagnóstico.
La ciudad de la furia, nos cuenta cómo su personaje intenta sobrevivir a un amor imposible, también en una ciudad imposible como Buenos Aires.
Bailando con Schopenhauer, o como el fulgor anómalo de una presencia femenina hizo tambalear a este misántropo que Burkett nos pone de protagonista. 
Por supuesto, Los ojos de la divinidad, cuento con música de Prince que relata una película que ojalá filmes Pablo, porque es tan visual.

En fin, cuentos que me despabilaron por un lado y me pusieron en trance por otro, que me hicieron morder el labio inferior varias veces y casi siempre me dejaron sonriendo.
No soy de formular promesas, pero les prometo que si lo leen lo van a disfrutar un montón.

Dicen que los placeres nos sorprenden mejor cuando no los buscamos, no es el caso, fui por Los Ojos de la Divinidad a propósito y no puedo estar más satisfecha.


Los Ojos de la Divinidad.
Pablo Martínez Burkett
Muerde Muertos Editorial.




lunes

Lluvia.

La lluvia que suena incesante me trae recuerdos, tu imagen a través de la puerta de calle, la sonrisa y el vino.
Esos besos relajados en el ascensor sin cámaras ni testigos.
Como me acerqué lento, tomé tu cara entre las manos y besé tu piel acalorada.
"Dame tu abrigo", lo llevé al cuarto, busqué una percha para que se conserve intacto.
Íbamos a perdernos en la ignorancia de los cuerpos que se desean en secreto.


domingo

..

No puedo pensar en otra cosa,
tu beso,
mi cuello,
la urgencia.


viernes

Un cuento en Berlin.

Estoy tan feliz, pero tanto.
Solo escribo, no me siento escritora.
Escribo desde hace mil años.

Lado Berlin me publicó un texto.
Además de pudor, siento una rareza tremenda pero estoy super agradecida.

Todo lo bueno llega.

Pueden leer la publicación en el link abajo. ¡Autobombo!
Buen fin de semana.

Una que no sepamos todos, en Lado Berlin.


lunes

.

Un vino que duró poco, la comida nos llenó.
Música tranquila, sahumerios de canela.
Tu mano paseando por mis piernas.
Mi brazo sosteniendo tu cuello.
Un movimiento suave nos puso frente a frente.
Las bocas buscan reconocerse.
Respiras mi aliento y yo el tuyo.
Jugamos un poco más.
La punta de mi lengua en la tuya.
Salivas que se encuentran y se funden.
El pecho galopando, un tic tac que acelera.
Las manos hurgan los rincones ignotos de nuestros cuerpos.
La primera vez que tus yemas me exploran, gimo.
Busco tu piel bajo la camisa, el corazón casi afuera.
Desabrocho tu pantalón y vos mi pollera. 
Baja la ropa interior y de primera me moja y te moja.
Nuestras bocas siguen pegadas, lenguas desesperadas.
Tu mástil erecto -dijiste- busca mi secreto.
Una vez adentro el calor, la fuerza.
Me contorsiona, te sacude.
El arcoiris de emociones que al fin asoma.
Dejaste todo adentro, amor y deseo.


martes

Insomnio.

No puedo dormir y llora un perro en el piso de abajo.
Suena Stripped en el equipo.
Y me suenan las letras de tu último mensaje.
Media botella de syrah.
El tejido sin terminar.
No puedo dormir.
Tal vez la adrenalina de la Marcha.
Las pibas cantando.
Me duelen las piernas y el corazón.
Y el eco que no dice nada.
No puedo dormir Eme, ¿qué se hace?
Quisiera por una noche cortar mis alas.


jueves

Pulpa. Flor Canosa.

Todavía intento descubrir el motivo por el cual tenía tanta aprensión a géneros como terror y ciencia ficción.
Pulpa es una novela de ciencia ficción, aunque por momentos me pareció estar leyendo nuestro futuro próximo, si seguimos así de dormidos. Por alguna razón cantaba "el futuro ya llegó" mientras la leía.
Flor Canosa es una mujer increíble, leí en una entrevista que su mensaje para la tropa sería This is Sparta! Y no puedo estar más de acuerdo, leerla y no sólo en sus libros, leer sus posteos hace que la identifiques al toque con ese grito de batalla.




La novela habla de cuerpos, de sufrimiento, deseo, erotismo, porno, secreciones, emociones, temblores, de subordinados. De un Estado que ha colonizado.
Una sociedad ficticia -sigo cantando "el futuro..."- en apariencia futurista, perfecta, que es controlada por un poder político que la programa en un pensamiento único, sin libertad de decisión ni siquiera para sentir dolor, está prohibido. Sin acceso a la cultura, ni a información alguna.


"La realidad es que la reproducción es una herramienta gubernamental de control, entonces no hay un vinculo emocional verdadero que nos una a los hijos que elegimos, si es que elegimos bien. Como animales evolucionados, no es una cuestión biológica. Algo en nuestra psiquis, no en nuestro cuerpo, es lo que nos hace rechazarnos. Es el instinto que poseemos."

¿Es una distopía? Una constante duda en toda la historia. 

Irma y Lunes son los a-normales, los que se salen de la norma. Son dos de los narradores.
Tienen un amor que se basa en el dolor, lo prohibido, en el sometimiento, pero cada uno es lo que el otro quiere.


"Irma. Yo debía haber intuido que de alguna manera los fenómenos nos encontramos. Debe ser así, para no vagar por el mundo. Y de alguna manera los fenómenos no queremos salir de las fronteras de la ciudad y unirnos al circo de los hombres-bestia porque valoramos la civilización y porque queremos que la norma se pulverice dentro del sistema mismo."

Como se lee en la contratapa, es una novela viva y su autora tiene una fascinante forma de describir con pocas palabras. Y, además, tiene varias referencias filosóficas y amo eso. 

La parte de Enero (última parte del libro) me dejó en shock...¡gracias! 


"Le acaricio el cabello y le regalo un <Shh, shh> para calmarla. Se que lo que la asusta no es el dolor sino la inconsciencia, el volver a estar en la cama a disposición de los médicos que la obligan a no sentir nada, a morir un poco. Siento su cuerpo frío entre los brazos. Las curvas a través de la tela fina del camisolin. Sus pezones clavándose en mi pecho. El camisolin abierto en la espalda y sus nalgas amoratadas que logro vislumbrar por sobre su hombro."


Llegué al final en el borde de la silla, tiene una vuelta alucinante.

👏 un libro super intenso. Me gustó mucho.
📚
Pulpa
Flor Canosa
Obloshka





sábado

creerte

Creo en
fantasmas
brujas
vampiros
conjuros.
Creo
que hay alienígenas en el área 51
vida en Marte
un monstruo en la laguna
y en la cintita roja.
Creo en los seis grados de separación.
Piedras
velas
sahumerios
y en la Pachamama.
Creo que
existe un dream team de dioses en el Universo que hacen realidad mis deseos, incluso ese que pido que dice que dejes todo de lado y vengas a verme.


domingo

Mateo

El olor de la madera, el aserrín por todos lados, tus manos grandes y curtidas, tus ojos transparentes, la sonrisa tan tuya, los coscorrones en mi cabeza, tu "salga salga".
Tu postura mientras mirabas el noticiero: brazos cruzados, inmóvil. 
Tu pelo tan blanco y los anteojos de marco negro.
El olor del mate cocido que nos servías en un jarro enlozado. Tu viaje a la mejor panadería para traernos la única merienda posible, miñones sin nada, a lo sumo un poco de manteca.
El enojo cuando la perra te enterraba las herramientas.
"Abuelo dame clavitos y madera" "¿Qué va a hacer?" "Jugar" y me dabas el martillo más pesado que tenías y te reías porque apenas lo podía sostener.
La paciencia que tenías aún siendo invadido por tres mujeres que ocupaban todo el espacio. Tu espacio.
Tus trabajos perfectos, con detalles increíbles que todavía se ven hermosos.
Tus siestas y el enojo con mamá porque te hacía la cama y vos le preguntabas para qué si la voy a usar otra vez.
Tu cara de sorpresa cuando dije "No abuelo, el televisor no se prende con un fósforo."
Tu negación al médico.
La enfermedad tan avanzada.
Tu cuerpo tan grande y a la vez tan frágil en la cama del hospital.
Y el cajón.


miércoles

z.

terminar concluir
finalizar
despachar ultimar
rematar
consumir agotar 
apurar
acabar.

quiero ver esta espera terminar.
quiero concluir con la ansiedad.
quiero despachar las inseguridades.
quiero ultimar los detalles.
quiero rematar la pasión que me queda.
quiero consumir toda locura que ande pululando.
quiero escribirte hasta agotar la esperanza.
quiero apurar un encuentro irreal.

acabar encima tuyo, toda la mentira, la inocencia, la maldad, la espera.
acabar encima tuyo, la angustia, la memoria y la soberbia.
acabar encima tuyo, la última letra.


lunes

y.

si nada cambia nada pasa nada 
si todo sigue como si nada y nada pasa
si las ganas se esfuman 
como sal en agua o
como lágrimas en mejillas afiebradas
si no hay voluntad nada pasa
nada
y si ya fastidia estar con gente que no muestra 
ganas
no hay ganas de estar con gente que ya no 
sabe qué decir y no dice nada.


jueves

x.

Te voy a preguntar,
a repreguntar, a contestar.
Te lo voy a pedir 
gimiendo, gritando,
suplicando.
Te voy a decir
de sorpresa,
de antemano.
Te voy a repetir
cada segundo, 
con cada respiro.
Y con cada gota que salga de mi.
Con la mirada, los gestos.
También sin palabras,
mi boca 
te lo va a pedir.

xx.

martes

El podrido. Diego Meret.


El día que fuí por el libro de Rubio al ladito estaba este. 
Misma hora, misma librería y misma editorial: Indómita Editorial.
Me llevé dos historias increíbles que tienen un barco en la historia central. ¡Ja! las casualidades en las que no creo. 
Es necesario leer a estos dos señores escritores, en serio.

"Un amanecer rojo. Como de otro planeta o de otro tiempo. Siete, ocho vacas como manchas negras o marrones, separadas por un trazo azulado de bordes plateados. A esa hora incluso los árboles parecían dormidos. Hasta que lo perdió de vista, se entretuvo mirando a un hombre flaco que iba en bicicleta por el campo. Veía al hombre, pero no distinguía el caminito: daba la impresión de que se dirigía a un fuego, a una nubecilla verdosa que se adivinaba bien a lo lejos."

Así empieza El podrido de Diego Meret.
Una novela realista y disparatada; sucia, desprolija y encantadora. Una historia contada con mucha agilidad y sencillez, con un lirismo que te llega por todos lados. 
Abel, el protagonista, volvió a Ituzaingó-Corrientes, luego de una ruptura amorosa. 
Volvió con su hermano y su padre ciego, a trabajar en el taller familiar. Abel es poeta pero se hartó de escribir.
En este pueblo casi fantasma, esto es algo que sentí yo, como un pueblo de escenografía. Más allá de que es un pueblo vivo, con la lectura me sentía caminando por calles de tierra desoladas. 
Abel se encuentra con crotos, un ucraniano, dos negros, una familia poderosa que manda y un circo entre otros. La cantidad de personajes secundarios, los relatos secundarios nutren a la historia de manera excepcional. Por momentos parece ciencia ficción, claro que si uno sabe de las historias de los pueblos ni se sorprende. Pasa de todo.

La personalidad de las mujeres de este relato, la fuerza que tienen, a pesar de ser pocas. Cada una a su manera, con su postura y sus gritos, ensimismada pero con una fuerte presencia en un mundo de hombres, la que da órdenes como si nada. Ninguna de ellas duda.
Mabel es la mujer que Abel dejó en Buenos Aires.
"¿Por qué hacen todo así los poetas, con énfasis novelesco? Dejar una nota sobre el apoyabrazos de un sillón, y esto Mabel lo sabía porque conocía la necesidad novelesca de los poetas, era un gesto novelesco por excelencia. Más tarde, tirada en el sillón, leyó la nota del poeta. Sintió repulsión por la letra tan pelotudamente bohemia de Abel, que Mabel había bautizado tiempo atrás de intencionadamente triste."

Meret tiene una forma muy peculiar de contar. Con velocidad pero sin estrellarse. Las oraciones que se repiten en el mismo párrafo o palabras que repite en la misma frase son un golazo, es muy difícil lograr eso.
El narrador es todo lo poeta que Abel se niega a ser.

"Ya no era ese hombre entero disfrazado de gitana. Pasaba el dia encerrado en el cuarto, ciego y observado por las arañas que habían ido habitando los rincones."

La historia de un hombre que huyó a la casa familiar para refugiarse en los recuerdos, da paso a una historia llena de acción. Abel se va convirtiendo a medida que avanza el relato en un niño con sed de aventuras. Entonces el pueblo se inunda y él se salva de morir ahogado por un pez que lo guió.
El cambio de narrador es algo para destacar, de tercera a primera persona. Sucede con un hecho particular, vuelve a la tercera y algo explosivo "hizo que volviera a la primera persona (...)" Impecable Meret, gracias por tanto.

Abel que necesita encontrar razones argumentales para ordenar sus pensamientos, con todo este asunto de la inundación siente que encontró su lugar. Que puede dar órdenes, que lo siguen. Para él, la inundación resultó una bendición.

En otra parte de la novela se cuenta la gira del protagonista por España, con su amigo y poeta peruano Borges. Días de excesos, de descontrol, en medio de la presentación de su novela.  Abel termina desorientado frente a sus editores, con la ropa sucia y manchada de sangre. Daba vueltas por su cabeza la posibilidad de haber matado a Borges...es muy gracioso el guiño que hace el autor acá.
Y el final que trae finales varios, retornos, verdades, también desarrolla la historia de varios personajes secundarios.

Como si nos relataran un cuento bajo el sol que nos deja medio somnolientos pero con la sonrisa amplia, eso queda en la última hoja.
Una novela extraordinaria y bella.





El Podrido.
Diego Meret.
Indómita Editorial.


lunes

w.

Cuánto tiempo más puedo reemplazar
tus dedos con mis dedos,
haciendo real ese placer que me das por
mensajes de texto.
Cuánto tiempo más puedo 
retorcerme mirando una foto,
buscando en mi memoria tu perfume,
pidiendo acabar en tu nombre.
No se si soy capaz de seguir,
de jugar sola,
de sentirte lejos,
de mirar como otra.


viernes

v.

Amanece tu imagen entre
las nubes de mi somnolencia. 
Recorro tu espalda con el dedo. 
Las sábanas huelen rico, mi mano
se enreda en tu pelo.
Respiro mi calor en tu cuello. 
Y espero.

domingo

u.

Mi lengua,
sutil fuego,
fluye ligero
en tu boca.
Recorro el contorno
de tu cuerpo
con el dedo,
soy como una niña
aprendiendo.
Pienso,
será difícil
abrir los ojos
y que seas
más que un sueño.

martes

t.

Podría soñar con vos mil veces.
Sentir la humedad de tu boca
cada vez.
Podría quedarme horas
apoyada en tu pecho
oir a tu corazón dar vueltas.
Dejar que metas la mano por mi camisa y
busques mi pecho por primera vez, 
cada vez.
Podría sentir toda tu humanidad
tensarse.
Ver tus ojos brillar en la oscuridad de la calle 
que nos escondió esa noche, 
cada vez que cierre los míos.
Podría acercarme más, tanto que
lo real se funda con esa ilusión que tuvimos.
Se haga carne.
Dejar que mi cuerpo hable
y diga
que te esperó desde siempre.


viernes

s.


Sos ocasión de mi descanso,
de mi respiro.
El que me arrancó el disfraz
de batichica e hizo que no me 
sintiera desnuda.


miércoles

r.

Dicen que la comunicación digital es pobre en miradas. Que produce la ilusión de la presencia, que la separación de los amantes -por ejemplo- se soporta más. Pero que la distancia se nota, está.
¡Que raro! Anoche mientras pensaba en todo lo que me escribiste por whatsapp te sentí en mi cuarto. Luego te vi. Vi un contorno, y el cuerpo que habitamos tiene contorno. Entonces estabas ahí. Me mirabas, no era una mirada cualquiera más bien era profunda. Una mirada que acortaba distancias.
Dicen cualquier cosa.

q.


¿Te imaginas una mirada que
deje huella, que sea de fuego,
que te acaricie sin tocarte?

¿Te imaginas una mirada que
haga que el silencio tenga su
propio sonido?

Una mirada que te traiga de
vuelta,
que te sostenga en cada
parpadeo.
Una mirada sin intención.

¿Qué? ¿Te imaginas?

lunes

Lo que trae la niebla. Marcelo Rubio.

"Uno advierte, a medida que pasan los días, cómo la esperanza se marchita, que el agua no vuelve, y nunca más conjuga en futuro el verbo "volver". Por más lluvias que caigan, nada será lo que fue. Y entonces nos inventamos historias. ¿Sabe para qué?
-No -dije dando un bocado al conejo.
-Porque es la única forma de forjar nuevos sueños. A un tipo se le puede prohibir todo, le aseguro, todo. Desde no ser feliz, no ser libre; le pueden desordenar la mente, pero no le pueden quitar los sueños."

-Amiga, ya terminé con Rubio.
-¡¿Ya?! Si lo compraste ayer, tremenda sos.
-Me encantó, tiene poesía en medio de los diálogos. Eso es difícil de hacer.
-Siii...me gustó el final.
-A mí me gustó más lo que no dice, eso que trae la niebla.

Lo que trae la niebla es una novela corta, ambientada en Laguna Profunda, un pueblo completamente aislado al sur de la provincia de Buenos Aires.
Este pueblo tenía una laguna que era su atractivo turístico, pero el agua se fue.
Narrada por su protagonista, Oscar Raimondi, periodista en una revista de box.  Su trabajo se ve amenazado por la crisis que atraviesa el país. Con tal de mantener su puesto acepta sin chistar el encargo de ir a entrevistar a Ruiz, boxeador que peleó con Alí y perdió inexplicablemente. 

Realismo mágico, lleno de personajes increíbles. Hermosos, misteriosos.
La actualidad tan dolorosa de esta Argentina, mezclada con un policía que escribe haikus en fósforos y hace de remisero. Una prostituta que vende bonsáis, una curandera que envejece del día a la noche. Una vaca tuerta, conejos como moneda de uso legal. Cazadores de conejos sin permiso, celdas sin llaves. Un boxeador que no aparece por ningún lado. 
La niebla que tapa, esconde y a la vez desnuda. Porque cada personaje tiene una historia rica y aunque perdieron el rumbo, no la esperanza. 
Ellos confían en Raimondi, le cuentan secretos, detalles pero nadie le dice nada del boxeador. Aunque lo alientan a tener paciencia.

"Me quedé mirando unos minutos a esos hombres agazapados. A veces basta con observar para comprender. Cuando perdemos el rumbo, lo único que nos ata a la tierra es lo cotidiano, esa abulia de la que tratamos de huir hasta que se nos vuelve indispensable. Los hombres no hacían más que tratar de no perder aquello que los mantenía vivos. Es necesario atarse a una esperanza, para sobrevivir, para apostar por otro mañana."

El pueblo de Rubio mantiene la esperanza con la llegada de un barco. Un barco en una laguna seca...¿se entiende? No, pero de a poco en el relato se van despejando las dudas. Como se va la niebla.
El final es bellísimo.




Lo que trae la niebla.
Marcelo Rubio.
Indómita Luz es la editorial.

Lo conseguí en Antígona Libros del Centro Cultural de la Cooperación.
Pero en la página de la editorial están todas las librerías que lo venden.


jueves

p.


La yema contra la pantalla para retener la imagen de su rostro
y esa sonrisa de amanecer,
que habitará el pasado una vez que el dedo
se levante.

miércoles

o.


¿Cómo se hace veinte años después?
te saco la corbata
te suelto la camisa
te beso el pecho.
Desabrocho el pantalón, cae.
Te miro a los ojos,
te suspiro el cuello
te beso la boca.
Levanto los brazos 
me sacas la blusa
me besas el pecho.
Me desabrochas el pantalón, cae.
Me miras a los ojos,
me suspiras el cuello
me besas la boca.
Así se hace.


lunes

Shh.

Dicen que el amor quita el aire,
que suaviza las facciones,
que te hace caminar aunque vueles,
que te ilumina.
Dicen también que te convierte en zombie,
que según la ocasión comes mucho o poco.
Que es música ambiental
que suena sin parar,
que tiene el don de curar cualquier mal
de tu vida cotidiana.
Dicen, además, que el amor te hace ofrecer
algo más siempre.
Te llena la cabeza de pajaritos
y cruzas la calle sin mirar,
te distrae en tus tareas,
relojeas la pantalla del celular
un promedio de diez veces por hora.
Chequeas volumen, ringtone, conexión 4g,
todo por amor.
Oh el amor en otoño,
que te levanta con calor y mejillas
coloradas.
Que es el mejor invento.
The power of love.
Corazoncito electrónico.
Fuck love 
Digo.



Shh.
Escuchar

n.


Quiero tu boca,
recorrerla con mis dedos.
Quiero tu cuello,
tomarme tu olor.
Quiero ser la locura,
que pide tu cuerpo.
Levantar vuelo,
mientras te veo
estirar los hilos que nos unen.
Que no me des respiro,
que acompañes cada latido.
Tu lengua y la mía se junten.
Bailen como si siempre.
Como nunca.


Teoría general del olvido. José Eduardo Agualusa.

Siento que estoy construyendo el olvido, dije.
Me gusta esa frase, contestó mi psicóloga. ¿Leíste a Agualusa? Teoría general del olvido se llama el libro, se trata de una mujer que se encierra durante muchos años...pero leelo, te va a gustar.
Si hay algo que me vuelve loca (mi excusa perfecta para seguir yendo a terapia) es que las sesiones me lleven a algún libro.

Teoría general del olvido es una historia sobre el miedo a los otros, situada en Angola -África-, en época del colonialismo.
Ludovica Fernández Mano vive recluida. Se niega a salir a la calle, cuando su hermana se casa ella se muda con el matrimonio a un departamento seguro, lleno de libros, donde se siente protegida. En la ciudad avanza la revolución y la lucha por la independencia. Una noche el matrimonio sale y ya no vuelve. 
Ludo se encierra durante 30 años, construye una pared en el lugar de la puerta y queda sola, con la compañía de un perro llamado Fantasma.
Se desprende desde el primer momento el temor al otro, en todos los personajes. 

Dios pesa las almas en una balanza. En uno de los platos queda el alma, en el otro, las lágrimas de los que la lloraron. Si nadie la lloró, el alma baja al Infierno. Si las lágrimas fueron suficientes, y suficientemente sentidas, asciende al cielo. Ludo creía en esto. O le gustaría creer”

La escritura de Agualusa es cálida, carece de dramatismo. Teniendo en cuenta la historia podría ser una novela dramática, sin embargo el angoleño impregnó a sus personajes de ternura. Dejé sonrisas por varias páginas. Con una trama perfecta hizo que mi imaginación desborde, me invitó a construir rompecabezas con cada historia. 
Su escritura está cargada de realismo mágico, dice el autor que es imposible no usar la fantasía en el relato de la historia de los angoleños.

"Escribo tanteando las letras. Experiencia curiosa, pues no puedo leer lo que escribí. Por lo tanto, no escribo para mí. ¿Para quién escribo? Escribo para quien fui. Tal vez aquella que un día dejé persista todavía, en pie y detenida y fúnebre, en un desván del tiempo –en una curva, en una encrucijada– y de alguna forma misteriosa consiga leer las líneas que aquí voy trazando, sin verlas. Ludo querida: soy feliz ahora. Ciega, veo mejor que tú. Lloro por tu ceguera, por tu infinita estupidez. Habría sido tan fácil que abrieras la puerta, tan fácil que salieras a la calle y abrazaras la vida. Te veo acechar por las ventanas, aterrorizada, como un niño que se echa sobre la cama, en la expectativa de monstruos. Monstruos, muéstrame los monstruos: esas personas en la calle. Mi gente. Lamento tanto lo mucho que perdiste. Lamento tanto. ¿Pero no es idéntica a ti la infeliz humanidad?”

Con sorpresa final incluida que tiene que ver justamente con la vida de la protagonista, Agualusa convida con una obra sencilla y a la vez deslumbrante. 
Alto poder hipnótico, maravilloso libro.



viernes

m.


Quiero que me mires a los ojos segundos después de recobrar la conciencia.
Esa que perdiste mientras se arqueaba tu cintura y yo estaba adentro tuyo.


miércoles

Una que no sepamos todos.

Se cansó de esperar su llamado y salió rápidamente a ahogar sus penas en el shopping. El local de Zara desbordaba de turistas que se lanzaban a las prendas como si fuese la última vez. Ella paseó su metro ochenta por entre las chaquetas, toqueteaba las panas tratando de olvidar. Eligió dos remeras que supuso le quedarían bien. Haciendo fuerza para que la lágrima no cayera justo sobre el cupón de la tarjeta de crédito, le sonrió a la cajera. Y en un momento de claridad mental, mientras chequeaba el celular que misteriosamente se había quedado sin señal pensó Y bueno, te lo perdiste flaco. La imagen reflejada por el sol en el vidrio de la puerta de salida le devolvió algo de orgullo. Sonaba la canción de Gilda en un parlante chiquito del señor que vendía adaptadores "...fuiste mi vida, fuiste mi pasión, fuiste mi sueño, mi mejor canción, todo eso fuiste, pero perdiste...". Caminó por Florida hacia Córdoba cantando bajito, con ese pudor que la acompaña desde niña. Con dirección a la estación de tren, sintiendo realmente que esa historia se había terminado y ella no había perdido nada, giró en la esquina y lo encontró. De frente. Se le vino todo abajo, tuvo que contener esas lágrimas molestas otra vez. -Hola mi amor, que hermosa estas...-Pero perdiste, perdiste-, subió el tono y lo miró a los ojos, perdiste mi amor.



lunes

l.

No sos vos,
soy yo la que quiere
atravesar la pantalla,
acercarme a tu cara
y respirarte la boca
en absoluto silencio.

k.


Hay tanta luz de tubo en algunas miradas que prefiero cerrar los ojos y que me cubra la noble oscuridad.

















domingo

#11

-Definitivamente la puerta no se abre.
-¿Ya probaste todas las llaves?
-Por supuesto Marisa, qué te pensás.
-Sólo digo.
-Siempre tenes algo para decir.
La relación se enfriaba cada día más y el lugar detrás de la puerta cerrada era el departamento de un ambiente y medio que un amigo le había prestado a Rafael para probar encender el fuego, de nuevo. Marisa temblaba como la primera vez que habían ido a la casa de alguien y no a un hotel. 
Siempre había parecido trampa, siempre era cuando él podía, cuando tenía tiempo. Ella lo había consensuado una vez que haciéndose la canchera le dijo algo como "conmigo nada de compromisos, no quiero por ahora".  Rafael, que era seis años mayor, quedó encantado.
-Capaz se rompió la cerradura. ¿Y si lo llamas a Walter para ver que onda?-
-No, ya fue. Quiero irme a casa, ¿te acompaño o vas sola?
-...
-Ahora no tenes nada que decir.
Se enfriaba porque un día cualquiera, luego de tres años, Marisa sí quiso seriedad y se le ocurrió pedirla. Pero Rafael estaba tan instalado en la informalidad que le sonó ridículo y se lo dijo: "Nada de compromiso, te acordas? Seguimos así o no seguimos."
Cuando salieron a la calle después del frustrado intento, con el fin de abrazarla le dijo que frío.
-Hace años.-contestó ella.
Y se miraron por última vez.







viernes

j.


Me toco como a vos 
te gustaría tocarme.
Me ves, me estas viendo
como hago saltitos con las 
yemas en la piel.
Generando microcortes
energéticos.
Pero te pido -por favor-
me quites los ojos
de encima
porque 
va a saltar la térmica.


martes

i.


te moja
te muerde el labio
te aprieta la cintura
con fuerza 
te hunde los dedos 
en la espalda
te succiona la boca
con fuerza
y te moja


h.


Nunca le digas
a nadie
que sos el
secreto de mi vida.


lunes

Mondo cane. Pablo Martínez Burkett

¿Cuántas sorpresas te podes llevar al abrir un libro? Muchas, ¿no?
En este caso son 60, una atrás de la otra. Burkett no te da respiro.
No sé por qué sigo diciendo que no me gusta este género, ahora no puedo parar de leer cosas que me asusten. 

"Uh mamá, esa tapa es buenísima." Dijo el niño y me convenció.
La edición también me gustó mucho, me llamó la atención que todos los cuentos -menos uno- empiezan del lado izquierdo. 
Todos los cuentos tienen una extensión de dos carillas menos dos, el que empieza del lado derecho que ocupa media y el anterior, que justamente se extiende por dos hojas. Creí que estaba loca pero mi amiga Eme me dijo lo mismo. No me exime de locura ni a ella menos pero algo hay ahí. O no?

Lo maravilloso de este libro es que el terror viene mechado con ciencia ficción, aderezado con mucho fantástico. Para acompañar con vino tinto, por favor.
Son historias breves que no siempre cierran en el final y te quedan dando vueltas por la cabeza durante un tiempo más.
Me dije: Dana hay que saborearlas, sostenerlas en la boca, frotarlas contra el paladar. Para después tragarlas, asimilarlas, con un beso a la copa.

Los escenarios del relato fantástico suelen ser castillos, mansiones, abadías, casas en ruinas cubiertas de hierba. Burkett te abre el portal en medio de la 9 de Julio, en medio del campo, dentro del subterráneo o en la luna. Como el País de Lovecraft con Innsmouth, Dunwich, Arkham pero acá. Hay varios epígrafes dedicados a él

Lo que se ve una vez traspasar ese umbral es un freak show como dice Ricardo Acevedo Esplugas en el prólogo. Porque estos no son cuentos fantásticos y nada más, hay terror, náuseas, actualidad, leyendas, fantasmas, hasta una pizca de humor tiene.
Hay que leerlo como si una realidad paralela sucediese en la vereda frente a la nuestra, vamos y venimos de ambas en cada relato.
No hay forma de seguir adelante en este Mondo si no miras para todos lados antes de cruzar.

Mondo cane, un cuento que me hizo emocionar porque soy re freak también. Hablar de La Secta de los Filósofos con Ts'ui Pen como su líder, predicando la doctrina de regresar al vértigo del libre albedrío...gracias! Como estudiante de Filosofía, te agradezco este guiño.
Sospechas baldías es mi preferido desde el epígrafe con otra cita del filósofo Kierkegaard, considerado el padre del existencialismo. El protagonista libera sus sentidos al focalizar en las baldosas del baño, se hace consciente de él mismo, se cuestiona el formar parte de un conjunto a través del piso. A Kierkegaard se le cuestiona ser demasiado individualista. Aplausos.
Hacia un mundo de sombras subterráneas es la suma de todos los miedos, quien sea hipocondríaco, espere a terminar el libro. Vuelva a este cuento, tome una respiración profunda y lea, lea con ganas. Si no murió en los otros 59, ya es inmortal.
Lo hubiera hecho mejor o como una vez que lo terminas queres ser parte del experimento del que habla y convertirte en Julia Florencia, de Banfield. Fantástico: "Muchas veces he pensado que si hubiera podido explicar lo fantástico nunca hubiera escrito ningún cuento fantástico. Escribirlos es, pues, mi único comercio con lo fantástico, y tengo que declarar honestamente que el concepto que tengo de este territorio no entra en lo racional." Julio F. Cortázar.
Otra vez, un relato exquisito sobre el amor que no necesita explicación. Como dice Wilde "el amor es más fuerte que la muerte." Aunque tenga que matarte, dos o tres veces, te amo. 

Podría detenerme en todos los cuentos, podría decir algo de cada uno.
Pero el tema es este: prefiero que los lean.
Porque sino pueden caer bajo el poder de un payé (hechizo), y en vez de evitar peligros los atraerán. 

Definitivamente es un libro al que voy a volver, merecen mis ojos releer frases como: "Si fuera capaz de la emoción diría que fue un inusitado fulgor en su mirada lo que conmovió mi matriz de silicio."



Mondo cane
Pablo Martínez Burkett
Muerde Muertos Editorial.





(En Gandhi y en Librería Menéndez se consigue, quedan pocos. Corran, no lloren después)