jueves

Prince.

60 años cumpliría.

La de chapadas que hubo con esta canción.
Reservados atestados.
Cuántas primeras veces? (la mía fue con Hotel California...dato que le importa a nadie)

Desde mi humilde opinión, luego de Bowie porque fan total, un artista increíble.





Abracemos.




martes

Arte Correo.

La cantidad de años que hace que no me llega una carta por correo.
Y la primera vez que me llega una carta de arte correo.
Me invade una emoción tan linda!
Nada me gusta más que recibir cartas que no venzan, que no avisen de corte por falta de pago, que no tengan los precios de una grande de muzzarella y morrón.
Eme es tu culpa y estoy tan agradecida.






Ahora me toca a mí.
Wiiiii

lunes

Qu Revista Literaria.

Hace años que sigo a Eme, ya ni me acuerdo. Ella tampoco.
Me gusta mucho su blog, su forma de escribir. Sus cortitos son perfectos porque dicen un millón de cosas en pocas palabras, te hace sentir protagonista. Seguí sin dormir que tus lectores lo disfrutamos mucho!!
Eme tiene una sonrisa linda, lo supe hace dos días cuando la conocí personalmente. Y un abrazo cálido (hiciste muy bien en no darle uno al payaso marketinero).
Y a través de ella conocí a Qu, de la que forma parte claro. 
Me contó el esfuerzo de todos los que la hacen y la pasión que ponen.
Tiene tanto contenido que me alcanza para varios termos de mate.





Año 7 N°22 
Wow...me perdí algunos números pero justo me encuentro con el 22. El loco, para los cabuleros.
Coincidencia también que me encontré con esta bellísima revista en el ciclo de lectura De locura, amor y muerte.
Todo cierra.
Amarillo es el tema dedicado a la tapa, que junto a Rojo y Azul son los colores primarios que eligieron para las tres ediciones del año.
Muchas personas trabajan detrás de Qu, que es de distribución gratuita, que tiene una estética muy cuidada y la calidad del papel impecable.
"¿Qué diablos hay acá?" Es el título de su índice. 
Y lo que hay es de todo: cuentos, poesía, entrevistas, opinología. Cazapalabras, una sección que demuestra lo ingeniosos que somos cuando tenemos que escribir las paredes. Ilustraciones divinas, convocatorias, entre otras cosas.
Hoy en el viaje al trabajo la abrí para terminar de leer un cuento y di con Edipo, escrito por Benjamín Diez. Otra coincidencia porque vengo leyendo las tragedias de Sófocles para la Facultad. 
A mí me gustó, me gusta, me gustará cuando la vuelva a leer.
El tamaño es otro hit, gracias, la voy a llevar para todos lados.

Espero que puedan acercarse a alguno de los muchos lugares que la distribuyen. 
O si lo prefieren pueden acceder a la edición online aquí:
Qu Revista
Me despido este lunes de frío hermoso con el epílogo:

Amarillo,
en décima espinela
(ABBAACCDDC)

Filamento en el poniente
tan Van Gogh este color
de cirrosis, de dolor
de Kill Bill y de reviente.
Tanta off shore no es conveniente.
Del otoño sin rutina,
madrugadas, nicotina,
lunares de la bikini,
la pollera que fue mini,
tucumana y argentina.

Por Sabartés
Para Qu Revista.


jueves

Despacito.


El semáforo de la esquina no funcionaba, la avenida estaba cargadisima como todas las mañanas.
Había una chica tratando de cruzar pero no podía, subía y bajaba del cordón cada dos segundos.
Hasta que se cansó y se mandó, le cedieron el paso porque no les quedó otra, mientras ella gritaba: Dejen cruzar! A dónde van tan apurados?? A laburar van tan apurados, boludos. A laburar!!
Me quedé pensando unos minutos, me hice la distraída en el balcón, me estiré y crucé los brazos...
No quería tener apuro.


2018





domingo

Andate Mayo



En épocas de felicidad intermitente.
La frase de A través de tus ojos que auspicia este momento:
Las fórmulas no tienen más sentido.



Retirarse no es abandonar.

pero blogger avisame de los comentarios...dale.

jueves

Anoche soñé que era vos.



Un suspiro entre sueños y un giro inesperado
su vientre descubierto, 
apenas asomaba el monte de Venus a través de la sábana 
rosa,
la noche iluminada por una lámpara de lava
fumaba el sexto cigarrillo,
solo quería irme ahí.




miércoles

Lo que Tinder me dejó. Parte II: Los encuentros.

Parte I pinche aquí.

Debido al pedido desesperado de mi público llega la segunda parte...Eme para vos, tomá!
En el chat de Tinder me encontré con hombres con los que hablé mucho muy, mucho. Con los que hablé poquísimo: Hola, Hola, todo bien? Si, vos? (Eco). Y con los que ni hablé, que entiendo juegan a coleccionar matches, coincidencias Roberto, sí.
Esos me llamaban la atención porque pensaba: mirá con qué pelotudez suben su autoestima al toque. Le gusto, sonrío por dentro, corazón engañado por un rato. Pero lo dejo ahí, no es cuestión.
Esperaba que me hablaran pero también fuí de iniciar la charla porque tenía super claro que quería en ese juego: conocer hombres.
Y vaya que lo hice.
No me voy a agrandar pero un poquito me dejaron creer que es posible volver a gustarle a alguien. Después de tanto, después de mucho.
Porque yo también tenía que subir mi autoestima, claro que sí. Necesitaba reencontrarme con esa mujer que dormía adentro.
De nuevo al juego, no me costó interactuar y acordar citas.
Hubo encuentros que fueron un fiasco pero no por verlos sino por la química. Para mí es tan importante la piel, mirar a los ojos, dejarme llevar por su impronta. 
Tuve conversaciones increíbles por chat pero al segundo de encontrarme cara a cara con esa "charla", se iba la magia.
Muchos ponen fotos de hace años, es muy gracioso ver el paso del tiempo en vivo. Y en ese momento podría haberme ido, dar la vuelta, pegar portazo, seguir de largo, hacerme la boluda pero insisto, quería relacionarme. Y una charla, una cerveza, un café, sushi (un señor me invitó a comer sushi), no implica nada más que eso.
Y debo decir que encontré caballeros que me trataron muy bien aún sabiendo que sería la primera y última cita.
Con algunos ni nos conocimos pero nos seguimos en las redes, buena onda pero no para encontrarnos ni siquiera una vez. 
Un par de historias fueron más allá y no funcionaron pero ya Tinder no tuvo nada que ver. Un hombre y una mujer tratando de relacionarse a partir de una aplicación. Lo que resultó no resultó, es otra historia.

Hace un par de años que me separé, no tanto tiempo que me recompuse. 
Me costó juntar los pedazos de nuevo, convivir con quien soy hoy. Habitarme.
Si bien la prueba de Tinder me sirvió para muchas cosas, tengo que decir que también mostró mi lado oscuro. Ese que aparece cuando te podes escudar detrás de un celular o una computadora. Entendí cuando dicen que somos espejos y que mucho de lo que hice, no me gusta que lo hagan conmigo. 
Vaya forma de redimirse, pensarán.
Es una época rara para conocer gente, no? Sin embargo, cuando menos te lo imaginas, una mirada se cruza en el tren. O un choque en la esquina, un hola distinto en la librería. Un amigo de un amigo que está justo en donde nunca antes fue visto. 
Es solo cuestión de dejar de desesperarnos por "encontrar" a alguien con quien compartir la vida o la noche.
Bauman dijo: "Con nuestro culto a la satisfacción inmediata, muchos de nosotros hemos perdido la capacidad de esperar."
Nadie puede generalizar y decir que estas aplicaciones no sirven, no se puede descalificar algo tan personal, aún cuando tengas miles de conocidos que cuenten las mismas anécdotas. 
Pero depende mucho de lo que estés buscando, de cómo lo buscas. Y de tener la libertad de ser vos mismo. 
Aprender a equivocarse y asumirlo, dejar de creer que no funcionó porque elegimos mal. No, tal vez no fuimos capaces de vivir esa oportunidad que se nos presentó. 
Y eso, aunque nos quieran meter en la cabeza que si, no es un fracaso.




martes

Lo que Tinder me dejó.

"Bajate Tinder!"
"No"
"Dale, bajate Tinder"
"No..."

En sesión con mi psicóloga comenté este temita de las aplicaciones para conocer gente y ella dijo: está claro que en esta época es una opción.
Y me bajé Tinder.

Voy a ser franca.
El comienzo, como todo, es muy divertido. Pifiarle al deslizar el dedo para un lado o para otro genera más adrenalina que cruzar la 9 de Julio.
Las fotos tan increíbles! Mucho baño, mucho. Mucho deporte:
"-En serio manejaste un auto de Formula 1?" "No, es un simulador." 
Mucha foto con familia...ay. La foto con los hijos es un no aunque seas el clon de Joaquin Phoenix.
Las biografías, que difícil es escribir de uno mismo. Me pasó que dejé en blanco y, claro, mil preguntas. Me pasó de poner todo con seriedad y sentirme otra persona. Entonces la hice medio chiste, medio en serio.
Hay de todo (léase tooooodo):
El que te ordena.  "si no sos divertida, no des like."
El que te implora. "dame like, te vas a divertir, por favor...no tuve ni un like."
El que la cancherea. "empresario exitoso, buen padre, dueño."
El espiritual. "busco una mujer que tenga buena energía y me llene de luz."
El que busca una multitasking. "ojala te encuentre y podamos ir juntos a la par, compartamos proyectos, viajemos, vayamos al cine, me escuches y si da para algo mas...jajajajajaaaa."
El que va directo al grano. "casado, solo garching."
Los que siguen al horóscopo son hermosos. "geminiano...quiero conocer mujeres. Escorpio abstenerse."

Una vez que pasas al match, que se gustan...empieza la Odisea.
Cuantos chats al pedo me banqué: 
"Hola, como estas?"
Bien, gracias. Vos?
(todo un día después)
"Bien."
Para qué? En serio...para qué estas en Tinder?

"Hola, todo bien?"
Hola, si. Vos?
"Bien, cuando nos podemos conocer?"
Ehhh
(ni siquiera se de donde sos, aguantá)

Y así.
Cuantos Juan hay en Tinder. 

No sé, hay mucha incoherencia también. Digo, estas ahí para hacerte ver y pones foto del tatuaje de Racing que tenes en el brazo.
Estás ahí para conocer mujeres pero cuando hay una coincidencia (diría Don Roberto)...ni la charla. 
Estás en Tinder para relacionarte y, sin embargo, no pasa nada.
Hay excepciones, sí. Siempre alguien conoce a alguien que conoció a su novio-esposo en Tinder. Y son re felices.

Que se yo. 
Contindeará...



jueves

Hay cosas peores que ser adicta a la lectura.

Siento que me fuí al carajo.
Y ahora no se por dónde empezar. 
Aunque tengo 34 hojas leídas de Ishiguro.
También está el cuento del Taller de Lectura de #LaAquateca que me llegó hoy...


Help me.

lunes

El breve amor. Julio Cortázar

Con qué tersa dulzura
me levanta del lecho en que soñaba
profundas plantaciones perfumadas,
me pasea los dedos por la piel y me dibuja
en el espacio, en vilo, hasta que el beso
se posa curvo y recurrente
para que a fuego lento empiece
la danza cadenciosa de la hoguera
tejiéndose en ráfagas, en hélices,
ir y venir de un huracán de humo.
(¿Por qué, después, 
lo que queda de mi
es sólo anegarse entre las cenizas
sin un adiós, sin nada más que el gesto 
de liberar las manos?)

34 años pasaron desde que falleció.
Mi amor eterno, no breve, hacia él y su obra.
Cortázar poeta.