lunes

XXII Joan Didion


"La vida cambia rápido. La vida cambia en un instante. Te sientas a cenar, y la vida que conoces se acaba".

Fue lo primero que escribió Joan Didion cuando un infarto se llevó a su marido después de 40 años juntos, y terminó 88 días más tarde El año del pensamiento mágico.
A los dos años pierde a su única hija por una enfermedad. Y de nuevo se volcó al teclado y fue como escribió los relatos del libro Noches Azules, preguntándose: "–¿Y si ya jamás puedo encontrar las palabras que funcionen?"

Escritora de culto, periodista, editora, guionista...esta mujer me cautivó por completo.
Y junto a Stoner tiene la culpa de mi entrada anterior. 




miércoles

El viento que arrasa. Selva Almada

Les conté que tengo una pila enorme de libros para leer? Sí? Bueno.
Sigo comprando libros, sigo buscando libros, recibo libros de regalo, me siguen prestando libros.
Este es el caso de El viento que arrasa de Almada, me lo prestó mi jefa.
Resulta que ella va a talleres de lectura, me encanta, y cuando viene con alguna "tarea" nueva (libros que le mandan a leer) me comenta cual le tocó y eso. "Lo conoces?" "Está bueno?"
Cuando terminó este libro me dijo: Tomá, está tan bien contado.
Y así fue que llegó a mis manos.
Quería conocer a esta escritora hace tiempo.
En su primera novela es mágico lo que hace con una historia mínima.
Se trata de un reverendo y su hija de viaje por Chaco, en situaciones de conflicto, tormentas, recuerdos, abandonos, que terminan en el taller mecánico del gringo Brauer y su ayudante Tapioca, cuando su auto se descompone en medio de la ruta. La forma original que tiene de narrar, es como si estuvieras en medio de una película. 
Lo asombroso, más allá del poder narrativo de Almada es que se pueda hablar durante un tiempo largo sobre esta historia una vez leída. Es tan preciosa, admite tantas lecturas, debe ser eso.
Todo transcurre en un día, en medio del campo, con rutas vacías, tierra rajada hasta que llega la tormenta, justamente un capítulo corto relata lo que le pasa al perro cuando presiente la lluvia. Impecable.
Los personajes tienen muchos matices, el reverendo evangelista totalmente inestable, su hija que lo admira y lo odia al mismo tiempo, un gringo rústico y un joven tan puro e inocente, que será el objetivo del religioso como en las Misiones. El paisaje rural tan minimalista y así y todo se muestran más detalles de los que se cuentan. 
Porque hace trabajar tu imaginación. Es lo que hace esta historia.
Y eso gente, hoy en día, es bien preciado.