martes

La pieza del fondo. Eugenia Almeida

Les conté del vendedor de libros usados que para en la esquina del Museo Histórico Sarmiento, no? Pinche aquí.
Durante las vacaciones de invierno con mi hijo pasamos por esa esquina, el vendedor no era el mismo. Era un señor mas joven que leía parado.
Los libros que tenia tampoco eran geniales como los que vende o vendía el anterior. Pero entre tantos de autoayuda y comida, estaba La pieza del fondo.
(volvé señor anterior que te quería comprar algunos de Auster!)



Me gustó mucho este libro.
Quiero decir que los personajes son tan sencillos y tan ricos. 
Que la historia es cotidiana, circular, doméstica.
Una lectura muy ágil y directa. 
El "personaje" principal es un viejo que no habla, entienden. Hizo maravillas al describir, me hizo sentir hasta el olor a viejo, los sentimientos, la forma de mirar, de caminar, de un personaje que no habla.
Todo se despierta alrededor de este antipersonaje. Todos empiezan a moverse.
Todos con alguna historia de pérdida, de carencia. Incluso con dramas y dramones y el detalle que me encantó es que al personaje que yo considero mas firme, le falta una pierna. 

Lectura rápida, interesante construcción de los personajes, muy simples. Una historia sencilla. Y la capacidad de esta escritora que recién conozco pero que voy a repetir. Escribió una primer novela, El colectivo, que fue muy premiada.

Y ahora Dana?
cambio total de rumbo


viernes

Nadando - Otros animales. Jorge Curinao.

Hace mucho tiempo atrás leía poesía. No se cuando fue que dejé de hacerlo, ni por qué.
Me acuerdo de Alfonsina y de Julia Prilutzky Farny, me acuerdo especialmente de ella porque una vez escribí una carta de amor con pedacitos de sus poemas. Todo un laburo de bricolaje escrito. Y quedó tan lindo que nunca nadie notó la cinta adhesiva. 

Cuando empecé a leer el blog de Jorge Curinao me encantaron sus entradas cortitas. 
Como no tiene para dejar comentarios y en ocasión de unas fotos que publicó (saca hermosas fotos además) le escribí un mail. En una de sus respuestas me preguntó si podía enviar sus libros para que los lea, no sabía si era sueño o realidad. Pensé: en esta época alguien que no conozco quiere mandarme sus "hijos" por correo. Genial! 
Existe aún gente que confía en la gente.
Llegaron muy rápido, la belleza de recibir un paquetito por correo y ver escrito a mano mi nombre en un sobre marrón.
Felicidad.

Las palabras de Jorge son precisas, son feroces, son justas y necesarias. Dice en tan poco, en un par de versos, millones de cosas.
Te deja pensando, te sacude o te duele pero nunca dejas de ver una luz, una esperanza. 
Son breves sus textos, contundentes. No hay forma de quedarte indiferente a su poesía, te dispara mil y una preguntas. Te llena de planteos pero con ese toque de ternura que tiene la composición poética. 
Como dice en uno de los prólogos "Es belleza y oscuridad. Ternura y desasosiego." Eso.

Algún día 
de tanto insistir
saldrán peces de colores.

Personalmente me encanta el ejercicio de ser breve. Estoy en eso y el trabajo de Jorge llegó justo a tiempo. Y me hizo trabajar a mí.
Fue genial leerte, sin ninguna duda.

Los dos libros me gustaron, Otros animales tiene poemas mas largos que Nadando, y es mas vertiginoso, un poco mas crudo. Sin cotillón.

El horror del silencio bajo un cielo acostumbrado a ser cierto.
Nadie recuerda lo que vendrá. Nadie recuerda lo que no vendrá: visiones pasivas convertidas en lágrimas. Soy la visión del absurdo, del hueso en la noche.

A Nadando lo pongo en mi mesita de luz. Es un libro para abrir en cualquier hoja y leer antes de dormir. 

Mi soledad
no es de este mundo.
A mi soledad
le faltan puntos suspensivos.

Algunos que me conocen del blog anterior saben lo que me gustan los puntos suspensivos.
Muchas gracias, Jorge.

Lean poesía, dicen que es la única verdad.