lunes

Stoner. John Williams

Cuando me preguntan: "qué querés que te regale para...tu cumpleaños, el día de la madre, Navidad", digo siempre lo mismo: LIBROS. Jazmines o fresias depende de la estación. Pero LIBROS siempre.
Este año mi hijo -con su papá de cómplice-, me regaló Stoner, una novela de John Williams.
Con una dedicatoria tan formal que da escalofríos de amor, mi pequeño caballero. Sin querer cae tan justa a esta novela.



Hace años que no leía un libro que me conmoviera tanto. Es uno de los mas lindos que tuve entre mis manos, sin lugar a dudas.
La historia (la pueden buscar en internet pero les hago un pequeño resúmen) de un joven granjero cuyos padres deciden mandar a la Universidad para que estudie agronomía y los ayude con el campo, y termina cambiando de carrera porque se apasiona con la literatura. 
La emoción en la historia es increíble por lo que logra el poder descriptivo de Williams, porque el personaje en sí es abrumador. 
Lo que transmite de Stoner es "sigue adelante" dentro de una vida monótona y rutinaria, llena de complicaciones, decepciones e infortunios. El autor en ningún momento te hace sentir agobiado por lo que vive este profesor, ni por cómo se maneja.
Esta novela se desarrolla a finales del Siglo XIX, Stoner es un hombre amargado, que se cuestiona si vale la pena vivir o no pero que no modifica para nada su destino. Que tiene un matrimonio infeliz, que cumple con sus rutinas seriamente, es callado y su existencia está cargada de sucesos desafortunados.
Esa es la fascinación que puede generar la simple historia de un profesor de literatura, no ofrecer resistencia. Para Stoner la vida sucede y ya.
Sin embargo la pasión está en pequeños actos, en algunos pasajes, en nuestra propia lectura.  

"El amor por la literatura, por el lenguaje, por el misterio de la mente y el corazón manifestándose en combinaciones minuciosas, extrañas e inesperadas de letras y palabras, en letra de molde negra y fría...comenzó a desplegar el amor que había escondido como si fuera ilícito y peligroso, al principio con timidez, luego con audacia, y al fin con orgullo."

Todo le costó mucho a Stoner, le costó el campo, la Universidad, agronomía, sus padres, literatura, sus compañeros. Le fue difícil su matrimonio, su hija, la relación con sus alumnos. Su motivación, el engaño. Renunciar al amor de una profesora joven que lo llenaba de vida por las apariencias, por los comentarios, por la reputación. Renunciar como si dejara un libro en el estante sabiendo que no lo tocaría nunca más. 
Y no dudó ni un instante en hacerlo, tal vez esto sea lo más asfixiante.

"Vivían en un mundo de penumbra al que llevaban lo mejor de sí mismos, de modo que al cabo de un tiempo el mundo exterior, donde la gente caminaba y hablaba, donde había cambio y movimiento continuos, les pareció falso e irreal. Sus vidas estaban nítidamente divididas entre esos dos mundos, y les pareció natural vivir así."

El proceso de Stoner era interno, está más que claro en el final. Recién en las últimas hojas se siente por fin la liberación de este personaje.

Me impactó tanto este libro, será que en esta época me cuestiono el sentido de todo lo que hago? 
Lo leería mil veces, de hecho ahora mismo me dieron ganas pero encontré en la biblioteca un Murakami sin abrir y además casi es 13, llegan más libros para mi.



XXII Joan Didion


"La vida cambia rápido. La vida cambia en un instante. Te sientas a cenar, y la vida que conoces se acaba".

Fue lo primero que escribió Joan Didion cuando un infarto se llevó a su marido después de 40 años juntos, y terminó 88 días más tarde El año del pensamiento mágico.
A los dos años pierde a su única hija por una enfermedad. Y de nuevo se volcó al teclado y fue como escribió los relatos del libro Noches Azules, preguntándose: "–¿Y si ya jamás puedo encontrar las palabras que funcionen?"

Escritora de culto, periodista, editora, guionista...esta mujer me cautivó por completo.
Y junto a Stoner tiene la culpa de mi entrada anterior. 




miércoles

El viento que arrasa. Selva Almada

Les conté que tengo una pila enorme de libros para leer? Sí? Bueno.
Sigo comprando libros, sigo buscando libros, recibo libros de regalo, me siguen prestando libros.
Este es el caso de El viento que arrasa de Almada, me lo prestó mi jefa.
Resulta que ella va a talleres de lectura, me encanta, y cuando viene con alguna "tarea" nueva (libros que le mandan a leer) me comenta cual le tocó y eso. "Lo conoces?" "Está bueno?"
Cuando terminó este libro me dijo: Tomá, está tan bien contado.
Y así fue que llegó a mis manos.
Quería conocer a esta escritora hace tiempo.
En su primera novela es mágico lo que hace con una historia mínima.
Se trata de un reverendo y su hija de viaje por Chaco, en situaciones de conflicto, tormentas, recuerdos, abandonos, que terminan en el taller mecánico del gringo Brauer y su ayudante Tapioca, cuando su auto se descompone en medio de la ruta. La forma original que tiene de narrar, es como si estuvieras en medio de una película. 
Lo asombroso, más allá del poder narrativo de Almada es que se pueda hablar durante un tiempo largo sobre esta historia una vez leída. Es tan preciosa, admite tantas lecturas, debe ser eso.
Todo transcurre en un día, en medio del campo, con rutas vacías, tierra rajada hasta que llega la tormenta, justamente un capítulo corto relata lo que le pasa al perro cuando presiente la lluvia. Impecable.
Los personajes tienen muchos matices, el reverendo evangelista totalmente inestable, su hija que lo admira y lo odia al mismo tiempo, un gringo rústico y un joven tan puro e inocente, que será el objetivo del religioso como en las Misiones. El paisaje rural tan minimalista y así y todo se muestran más detalles de los que se cuentan. 
Porque hace trabajar tu imaginación. Es lo que hace esta historia.
Y eso gente, hoy en día, es bien preciado.





sábado

3 días. Gonzalo Ventura

Es el padre canchero que nuestros púberes eligieron como acompañante para el viaje de egresados (El Elegido), es fanático de los comics, de las motos, del cuero...ja! 
Yo decía y te vas a enterar ahora Gonzalo, el padre RockaBilly del colegio.
Y como si eso fuera poco, el tipo escribe.
Nos cruzábamos a la tarde, él volviendo con el nene, yo llegando a casa. 
"Hola, hola, todo bien, que calor, que frío, cuánto falta para las vacaciones, que cortas las vacaciones, que libro enorme, si un noruego, yo escribí un libro, posta que yo trabajaba con un agente literario, ah si?, tengo que leerlo, está acá en el local de comics, mmm comics? Rayos Batman soy cero comics, pero no es un comic...es de terror. Stop, mis ojos bien abiertos: Oh no."
El libro lo conseguí recién a la segunda edición...vaya, vaya.





Y aquí voy.
No me gusta el terror, me da terror, me hace cerrar los ojos, me da náuseas, tengo pesadillas, pienso cosas horribles. Veo ojos arrancados con las manos y fantasmas luego.
Soy un éxito consumiendo el género! Lo logran! Me asustan!
Cuando tenía frente a mí en la pantalla del cine la mandibula de Tiburón, allá por el 1900, supe que no iba a ir a ver ninguna película de terror mas, pero que hacer con los libros?
No me puedo negar a leer un libro, sea lo que sea. Autoayuda tambien Dana? Ehhhhh.
3 días está escrito por partes, capítulos, mini capítulos. A veces es muy corto y te quedas con ganas y das vuelta la hoja y te llevó para otro lado. Eso hace también con los personajes, queres saber mas y te desparrama para otro lado, sentís aprecio por alguno y un odio tremendo por otros. Y en tres hojas cambias de parecer. Es de fácil lectura, dinámico, entretenido. Asqueroso y está bien.
(los nombres de los guardianes de Enrique...aplaudí.)
La descripción de los lugares es buenísima, ves los lugares, no mejor: estas ahí. 
Un personaje en particular hizo que deje de leer. Que me tape los ojos, que me tape la boca. Hizo que no quiera seguir pero sí, porque ya tu sabes: morbo?
Que cosa de locos! Es para hacer la película de este libro...ahhh sí? Igual yo te la voy a deber Ventura.
Uf, voy a esperar a que el estómago me deje de doler e iré por otro camino.
Es muy buena la novela, es muy muy buena la historia, seré sincera diciendo que cuando la empecé dudé, en serio voy a leer esto así??, pero a medida que iba avanzando la trama me atrapaba.
Me mudé en medio de una situación tremenda del libro -que oportuno-, sino lo leía mas rápido.
Miedosa yo.
Claro.



martes

La pieza del fondo. Eugenia Almeida

Les conté del vendedor de libros usados que para en la esquina del Museo Histórico Sarmiento, no? Pinche aquí.
Durante las vacaciones de invierno con mi hijo pasamos por esa esquina, el vendedor no era el mismo. Era un señor mas joven que leía parado.
Los libros que tenia tampoco eran geniales como los que vende o vendía el anterior. Pero entre tantos de autoayuda y comida, estaba La pieza del fondo.
(volvé señor anterior que te quería comprar algunos de Auster!)



Me gustó mucho este libro.
Quiero decir que los personajes son tan sencillos y tan ricos. 
Que la historia es cotidiana, circular, doméstica.
Una lectura muy ágil y directa. 
El "personaje" principal es un viejo que no habla, entienden. Hizo maravillas al describir, me hizo sentir hasta el olor a viejo, los sentimientos, la forma de mirar, de caminar, de un personaje que no habla.
Todo se despierta alrededor de este antipersonaje. Todos empiezan a moverse.
Todos con alguna historia de pérdida, de carencia. Incluso con dramas y dramones y el detalle que me encantó es que al personaje que yo considero mas firme, le falta una pierna. 

Lectura rápida, interesante construcción de los personajes, muy simples. Una historia sencilla. Y la capacidad de esta escritora que recién conozco pero que voy a repetir. Escribió una primer novela, El colectivo, que fue muy premiada.

Y ahora Dana?
cambio total de rumbo


viernes

Nadando - Otros animales. Jorge Curinao.

Hace mucho tiempo atrás leía poesía. No se cuando fue que dejé de hacerlo, ni por qué.
Me acuerdo de Alfonsina y de Julia Prilutzky Farny, me acuerdo especialmente de ella porque una vez escribí una carta de amor con pedacitos de sus poemas. Todo un laburo de bricolaje escrito. Y quedó tan lindo que nunca nadie notó la cinta adhesiva. 

Cuando empecé a leer el blog de Jorge Curinao me encantaron sus entradas cortitas. 
Como no tiene para dejar comentarios y en ocasión de unas fotos que publicó (saca hermosas fotos además) le escribí un mail. En una de sus respuestas me preguntó si podía enviar sus libros para que los lea, no sabía si era sueño o realidad. Pensé: en esta época alguien que no conozco quiere mandarme sus "hijos" por correo. Genial! 
Existe aún gente que confía en la gente.
Llegaron muy rápido, la belleza de recibir un paquetito por correo y ver escrito a mano mi nombre en un sobre marrón.
Felicidad.

Las palabras de Jorge son precisas, son feroces, son justas y necesarias. Dice en tan poco, en un par de versos, millones de cosas.
Te deja pensando, te sacude o te duele pero nunca dejas de ver una luz, una esperanza. 
Son breves sus textos, contundentes. No hay forma de quedarte indiferente a su poesía, te dispara mil y una preguntas. Te llena de planteos pero con ese toque de ternura que tiene la composición poética. 
Como dice en uno de los prólogos "Es belleza y oscuridad. Ternura y desasosiego." Eso.

Algún día 
de tanto insistir
saldrán peces de colores.

Personalmente me encanta el ejercicio de ser breve. Estoy en eso y el trabajo de Jorge llegó justo a tiempo. Y me hizo trabajar a mí.
Fue genial leerte, sin ninguna duda.

Los dos libros me gustaron, Otros animales tiene poemas mas largos que Nadando, y es mas vertiginoso, un poco mas crudo. Sin cotillón.

El horror del silencio bajo un cielo acostumbrado a ser cierto.
Nadie recuerda lo que vendrá. Nadie recuerda lo que no vendrá: visiones pasivas convertidas en lágrimas. Soy la visión del absurdo, del hueso en la noche.

A Nadando lo pongo en mi mesita de luz. Es un libro para abrir en cualquier hoja y leer antes de dormir. 

Mi soledad
no es de este mundo.
A mi soledad
le faltan puntos suspensivos.

Algunos que me conocen del blog anterior saben lo que me gustan los puntos suspensivos.
Muchas gracias, Jorge.

Lean poesía, dicen que es la única verdad.



jueves

La habitación alemana. Carla Maliandi

El sábado fuí a ver la muestra del fotógrafo Mick Rock sobre David Bowie. Me encanta Bowie, su música, su arte, su creatividad, su vida.
Montaron la muestra en un salón de La Rural, en medio de La Rural. Me parece el lugar más desacertado para una muestra de fotografía porque la iluminación es malísima y los fierros del techo hacen sombra sobre las fotos. No se quién estaba a cargo pero pensemos un poquito.
Después de ver la película autobiográfica de Rock, que se llama Rock en serio, nada mas oportuno, salí con sobredosis de psicodelia.
A un nivel tan alto de excitación que caminé como quince cuadras sin darme cuenta.
Era de noche, el te de limón me hizo bien.
El domingo amaneció horrible pero no soy de las que se quedan en casa por el pronóstico del tiempo, así que agarré mi cámara y salí a caminar. Sin dirección ni estrategia.
Terminé en la Parroquia San Benito Abad, escuchando música clásica. No me pregunten cómo, no lo sé.
Un cafecito en La Abadía y vuelta a casa, se jugaba el clásico y la calle lo sabía.
Cabildo un domingo a las seis de la tarde toda para mi. Pasé por una librería y una fuerza natural me empujó para adentro.
Perdida entre los bestsellers, mi amor, estaba La habitación alemana de Carla Maliandi.
Claro que la reseña legal la van a leer en internet.
Solo digo que el relato te lleva a una velocidad increíble, NECESITAS leer el siguiente renglón siempre. Tres días me duró y porque leía sólo en el tren... bueno, soy culpable de leer un poquito caminando con este también.
Claro que si vas tan rápido terminas estrellándote en el final.
No me terminó de gustar el final, no está mal, no. Pero muchas cosas que necesitaba resolver como lectora no las resolví.
Para mí, que no soy crítica ni editora ni nada más que devoradora de libros.

Pueden probar el vértigo y contarme. O lo dejamos así.
Sigo con Murakami, me falta un cuento que dejé por la mitad cuando me topé con la habitación.
Encuentran semejanzas entre mi fin de semana y lo que leí? Pues claro! El destino está escrito. Cuack.