jueves

#17

La mayoría de las marcas que tengo en las piernas son viejos raspones que me hice en el asfalto de la cuadra de mi casa, la casa de mi infancia.
Yo nunca supe jugar a las muñecas.
Pero era especialista en subirme a los árboles, andar en patineta, jugar a las bolitas, las fichus...
Será porque mis vecinos eran todos varones.
Que había una sola amiguita para jugar a cosas "de nenas".
Será que otra nena de la cuadra anterior era tan agrandada porque vivía en un dúplex.
Y su peinado me daba risa, risa que no podía disimular cuando la mamá nos invitaba a merendar.
Los varones siempre fueron más divertidos.
Me enseñaron a andar en bici, a jugar al fútbol, a escupir.
La nena del dúplex era todo rosa y yo siempre odié el rosa.

miércoles

sábado

#16

El olor de la madera, el aserrín por todos lados, la ropa de trabajo, tus manos grandes y curtidas, tus ojos transparentes, la sonrisa tan tuya, tus coscorrones en mi cabeza, tu salga salga.
Tu postura mientras mirabas el noticiero: brazos cruzados, inmóvil. Tu pelo tan blanco y los anteojos de marco negro.
El olor del mate cocido que me servías en un jarro enlozado. Tu viaje a la mejor panadería para traernos la única merienda posible, miñones sin nada, a lo sumo un poco de manteca.
Tu enojo cuando la perra te enterraba las herramientas.
"Abuelo dame clavitos y madera" "Qué va a hacer?" "Jugar" y me dabas el martillo más pesado que tenías y te reías porque apenas lo podía sostener.
La paciencia que tenías aún siendo invadido por tres mujeres que ocupaban todo el espacio.
Tus trabajos perfectos, con detalles increíbles que todavía se ven hermosos.
Tus siestas y el enojo con mamá porque te hacía la cama y vos le preguntabas para qué si la voy a usar otra vez.
Tu cara de sorpresa cuando dije "No abuelo, el televisor no se prende con un fósforo."
Tu negación al médico.
La enfermedad tan avanzada.
Tu cuerpo tan grande y a la vez tan frágil en la cama del hospital.
Y el cajón.


No se cuántos años hace desde que murió, no recuerdo.
Me desperté pensando en él.
Gloria y loor a los abuelos.