viernes

#5

Una de las materias que cursé en la secundaria fue mecanografía, el primer día me obligaron a hacer un babero de cartón que debía colgarme al cuello tapando la máquina de escribir para memorizar el teclado y no mirarlo para nada.
En casa tenía una Maritsa 11 portátil con la que me hacía la escritora.
Una vez mientras practicaba con el babero puesto, escuchando a The Doors a un volumen altísimo, el ventanal del balcón se abrió de par en par y desde el otro lado -en el palier-, un anciano enojado levantó su sombrero y se despidió.
Ese fue mi primer encuentro cercano con fantasmas.
Hoy te escribo sin mirar el teclado.



1986




lunes

#4

En la era de los teléfonos fijos y las conversaciones sin emoticones, conocer gente en la calle era normal. Una vez caminaba con una amiga por Avenida Santa Fe,  ella pasaba parte de las vacaciones en casa y me avisaba por carta cuando iba a venir. Se quedaba una o dos semanas, no dependía de nada. 
Mirando vidrieras fue que conocimos a tres chicos, nos siguieron, pegamos onda y nos pasamos los datos necesarios: vivo en tal lado y paramos en tal plaza. 
Nos juntamos un par de veces. La última fue en un departamento de Recoleta, jugábamos cartas por prendas de ropa, las chicas ganábamos por paliza. Ellos estaban a punto de quedarse en calzones, cuando nos descubrió la empleada. 
Fin de la cita.


1989



viernes

#3

Empecé a ir a bailar a la matiné de Dimensión, los domingos a las 7 de la tarde. Me hice un gran grupo de amigos, todos varones. Uno de ellos vivía a diez cuadras de mi casa, se llamaba Carlos y era rubio. 
Cada vez que pasaba por la cuadra, como mi edificio no tenía portero eléctrico, me lanzaba piedritas a la ventana, de un tercer piso. Entonces, cuando me asomaba él agitaba la mano como loco. Nos reíamos. Nunca nos besamos.


1987



jueves

#2

Pasé todo un verano en San Bernardo trabajando en un bar al que iba muy poca gente. De tan aburrida aprendí a usar rollers. 
Patinaba por la avenida principal con un vestido largo verde fluorescente. Estaba a punto de embarazarme por primera vez.


1995



miércoles

#1

Una noche estaba en Paladium dando vueltas alrededor de la barra y me crucé de frente con el Bahiano, que en esa época era el cantante de Los Pericos.
Sonreí y le pedí un beso, le dije que no me iba a lavar la cara nunca mas.


1990


Hoy

No puedo ser otra cosa que lo que ves hoy.
No puedo darte más de lo que tengo en este momento.
Aprendí a gustar del presente.
No más expectativas.
Ni futuros programados.
Ni promesas.
Acepté que el modo no es en espera constante
con ansiedad
con incertidumbre
con malestar.
Acepté.
Quiero jugar
quiero sentir.
Las cosas se darán en el momento justo
el lugar indicado y
las circunstancias correctas.
Ya veremos.

viernes

Dame fuego.

Hay algo mas eléctrico para dos cuerpos que se buscan que un acercamiento lento, un contacto breve, un roce de miradas, el dedo arrastrándose por el brazo, ese perfume despiadado que intoxica? Qué hace mas cortocircuito sanguíneo que una mirada profunda -que atraviesa paredes-, que una palabra susurrada al oído en un pasillo a media luz?
Así me está dejando el japonés.
Murakami me sorprendió, es la primera vez que percibo erotismo en sus cuentos. Tal vez en los libros anteriores lo haya pasado de largo, vaya a saber. Van tres historias que leo de El elefante desaparece donde noto que usa cierta fuerza sexual. Real, directa y sensual. Aún me faltan un par de cuentos mas pero qué calor Murakami!!
Me sorprendo gratamente cuando leo algo que me saca de lo que imagino voy a encontrar en ese libro.
Leí Las piadosas de Andahazi sabiendo que me esperaba, había leído El anatomista claro, que me gustó mas. No viene al caso pero tremendo quilombo se armó por este titulo, hoy en día es una pavada al lado de lo que se ve y lo que se lee. En fin.
Volvamos, cuando te están contando de un señor cualquiera que de pronto escribe una carta por su trabajo y termina proponiendo sexo con descripción precisa...Oh sí! Sorpresa!
Cuando termine el libro vemos si valió la pena.
Mientras tanto vamos a calentarnos mas que viene el fin de semana, aprovechemos que bajó la térmica en Buenos Aires.
Au revoir.

martes

Corazón electrónico.

Dicen que el amor quita el aire,
que suaviza las facciones,
que te hace caminar aunque vueles,
que te ilumina.
Dicen también que te convierte en
zombie, que según la ocasión
comes mucho o poco.
Que es música ambiental
que suena sin parar,
que tiene el don de
curar cualquier mal de
tu vida cotidiana.
Dicen además, que el amor
te hace
ofrecer algo más todo el tiempo.
Te llena la cabeza de pajaritos
y cruzas la calle sin mirar,
te distrae en tus tareas,
relojeas la pantalla del celular
un promedio de diez veces por hora.
Chequeas volumen, ringtone, conexión 3G,
todo por amor.
Oh el amor en otoño que te hace soñar despierta,
que te levanta con calor y mejillas
coloradas.
Dicen que es el mejor invento.
El love you al final de la carta, con smiles y miss you,
the power of love, corazoncito electrónico.
Dicen.


Una escritura vieja.

Sigue haciendo eso el amor?
Sigue siendo mas fuerte?
Sigue provocando accidentes?



lunes

Qué tren?


El andén estaba lleno de gente porque es un clásico que haya demora hacia Retiro a las nueve de la mañana desde zona norte y la gente se acumule hasta el borde.
Y claro que cuando el tren llegó venía hasta las manos, por no decir hasta las pelotas porque no corresponde.
Al lado mío había un joven, un poco mas joven que yo, que no era lindo pero lo llevaba de bien...
Cuando la puerta se abrió  nos dimos cuenta que ibamos a tener que hacer un poquito de presión para entrar y yo dudé.
El me miró fijo y preguntó: "Podes?"
"Si, gracias."

Boluda! -me gritó una amiga desde el otro lado del teléfono- Qué te costaba no poder?.


miércoles

I


Cómo hace la gente que hace como que no pasa nada cuando pasan mil cosas en un segundo?
Cómo finge la gente que siente mil cosas pero parece que no siente nada?
Cómo viven los que dicen que no quieren vivir más?
Cómo se sigue eligiendo lo que ha desaparecido?