domingo

# 10


anoche soñé con vos,
hace años no pasaba
al despertar a oscuras miré
hacia donde está el libro que me dedicaste.
lo usual, el insomnio, no
ocurrió.
esta vez me di vuelta, seguí durmiendo.





sábado

#9

Me enamoré de vos. 
Y me di cuenta un millón de años después.
A veces siento que mi reloj interno tiene la hora de Marte.
Por eso no coincido cuando coincidimos.
Por eso es tan tarde que duele. 
O tan temprano que asusta. 
Y huyo sin intentarlo.
Para después navegar los recuerdos.


miércoles

I


Pero yo te juro que no me acosté con tu marido, te lo juro.
Pero si ni siquiera lo conozco, como me voy a acostar con alguien que nunca vi.
No, no fuí a ningún hotel alojamiento con él. Ni nos encontramos a tomar café, no, no me lo crucé nunca.
Le hubiese gustado pero no, no. Bueno querida, pero vos te la estás buscando la ironía, je.
Entiendo que es una mierda pero entendeme vos a mi, un poco me conoces porque miras todas mis historias en Instagram pero no tanto como para quedarte tranquila parece.
Tu marido se hizo el canchero, sí, manejalo. Hasta ahí llego yo, solo hasta que su canchereada salió mal y ni siquiera sé por qué salió mal porque desapareció. Se lo tragó la tierra, nunca más supe nada.
Y saber era un chat, nada mas. Así que si después de tanto tiempo seguis buscando algo entre mis cosas, acá estoy. Te busqué yo a vos para que la cortes, no por mi, a mi me encanta que me miren...por vos corazón, te estas haciendo mierda al pedo. 
Y hay base de datos. Sí, tengo acceso a tus datos, bueno, no es el tema cómo. Nunca le diste tu teléfono a un pibe en la calle, los de Unicef ponele...ahi tenes. Así se tus datos, jaja, mira que sos grosa eh? Cuál es tu mayor preocupación? Que tu marido busque otra o quien sabe tus datos? Me haces reir.
Te deseo lo mejor y no, este no es mi celular.

La señora que tenía sentada al lado me miró y nos reímos.
Enganché la conversación empezada cuando me senté en el asiento del 168.
A veces me da impresión lo claro que habla la gente.


OM


Inauguro sección de te escucho, si ven a una morocha prestando mucha atención a lo que hablan revisen mis fotos, se van a dar cuenta de que soy yo.

Gracias por venir.

lunes

#8

La gente habla cada vez más de "conexiones" en vez de "relaciones", como si relacionarse tuviera una connotación negativa. 
En vez de estar en una relación, estás conectado a alguien. 
Estar en una relación implica un compromiso. Y aunque da placer también da cierto temor. Porque hay una sensación de unión vs. encierro que genera pánico. Uno se imagina que siempre pierde, como si fuera un símbolo inequívoco de estar relacionado con alguien. Perder. Libertad, movimientos, salidas, "mis tiempos", amigos, joda. Se aburren con sólo nombrar la palabra compromiso.
Entonces "estar conectados" es más llevadero. Son relaciones más rápidas, fáciles de usar, nada que ver con la lentitud de una relación a la antigua.
Se está a salvo, y cuando sentis que no simplemente te desconectas. 
No hay que mirar a los ojos para apretar delete, la x, eliminar de la lista de amigos, dejar de seguir, bloquear. 
No hay que pensar cómo se sentirá el otro frente a eso, porque la pantalla se cambia con un sólo click. 
Y ojos que no ven, dice esa frase que detesto.
La velocidad que llevamos para todo es única, la adrenalina al palo pero en algún momento hay que parar y cuando paramos todo lo que creíamos que se evitaba con esa sensación alocada del viento en la cara, vuelve. No, peor, sigue ahí. 
La falta de compromiso no reduce los riesgos esos de los que hablaba arriba. 
La velocidad no borra lo que somos.
La desidia aumenta.
Los mensajes:
"No, no somos novios. Estamos juntos."
"Tengo ganas de verte pero no sé por qué no te digo de vernos."
"Bueno pero sin compromiso, cada uno hace la suya también."
"Si, yo estoy casado pero me aburro." 

"Sólo un polvo y listo."

viernes

Ferrocarriles franceses y El insoportable sobrepeso del ser. Andrés Olveira

Andrés Olveira es, ante todo, un amateur.
Así dice la solapa de su último libro El insoportable sobrepeso del ser. En el anterior, Ferrocarriles franceses, se lee en el mismo lugar: Andrés Olveira busca hacer un poco de todo, porque hacer mucho de una sola cosa le da alergia.
Con estos preámbulos uno imagina qué va a encontrar en ambos ejemplares, y sin embargo, este uruguayo bibliotecólogo de profesión, no te deja de sorprender.



Ferrocarriles franceses es un libro de textos breves, llenos de poesía, de humor y muy creativos. Con bellas ilustraciones que hacen de cereza del postre.
Es hermoso abrirlo al azar y encontrarte sus palabras, sin lugar a dudas. El lenguaje cargado de humor e ironía, un poco de sarcasmo. La realidad tan brutal contada con frescura. Sentí mucha alegría, me reí mil quinientas veces fuerte en el subte, pero también me dejó pensando. 
Habla de cosas reales, que suceden a diario, que pasan todo el tiempo y se repiten. Algunos temas muy difíciles de contar y que cohabitan con  lo gracioso sin ningún problema.


Hay mujeres que luchan un día
y son macanudas
hay mujeres que luchan dos días
y la gente ya desconfía
hay mujeres que luchan tres días
y ya las insultan
hay mujeres que quieren luchar todos los días
y no las dejan
porque antes las queman.


Ferrocarriles franceses da para que viva en la mesita de luz, porque su formato es de posavasos...ja! Es un chiste del mismo autor.
Una de mis partes favoritas está llegando al final, cuando te encontras con recetas iguales a las que da un profesional de la medicina. O no.




Cierro el libro y abro en cualquier página, a ver:


Siempre tuve miedo
de ser considerado un payaso
pero pensándolo bien
la gente es más ridícula
cuando se toma en serio.


Ahh re yo, Andrés, esto es paranormal.

El segundo libro es de cuentos, que si bien uno puede leer de manera salteada llevan un hilo conductor. No es certero que después de eso se entienda qué pasa por la cabeza del autor cuando escribe. Y es lo mejor del libro.
Olveira me gusta mucho el discurso que tejiste
Y aquí es donde mi hijo diría que es delirio pero del copado. 
Tiene una forma de contar que me alucina porque me siento muy identificada. Que mezcla realidad con fantasía con metáforas y con desórdenes del pensamiento. Te manda una oración de lo más cómica y la termina con una frase que te desordena todo, para mí la mejor forma de pensar. 
El delirio copado viene a ser algo como eso.
Lo explica tan bien en Cuando uno se muda se da cuenta de lo que tiene, y lo utiliza como recurso en todo el libro, hay tensiones constantes entre dos personajes: el Subconsciente y el Raciocinio, aclaro que no son personajes en sí.
Hay que descubrir en qué momento habla cada uno. 
Pero atención porque también inventa. Una genialidad la bibliografía de consulta, imagino que debe ser un bibliotecólogo atípico. 
El insoportable sobrepeso del ser está escrito como crónicas en capítulos más que como cuentos. Te lleva y te lleva a un ritmo que por momentos se te frunce el ceño por la velocidad y al rato llega la calma. Impecable.
Transcribo un pequeño párrafo que me gustó de Nadie quiere bajar por atrás.

"El ómnibus es un organismo vivo con un trayecto definido. Metaboliza individuos, que lo utilizan como transitorio anfitrión móvil para desplazarse en aquellos tramos que consideran convenientes para ir a trabajar, estudiar, hacer trámites, encontrarse con otras personas o pasear. No los engulle, los hospeda, se alimenta de su presencia. La gente paga el viaje con los frutos electrónicos o metálicos del sudor de su frente. Para los niños o ancianos la tarifa es más barata, porque para el mercado son frentes de sudor estéril."


Necesito más entradas para escribir sobre estos libros. 
Son maravillosos. 
La edición es de Factor 30, una editorial independiente de Uruguay. 
Es muy linda, muy buena la calidad de impresión. Las ilustraciones y las tapas.
Enorme esfuerzo el de las editoriales independientes hoy en dia.
Juntemos fuerzas para apoyar el tremendo trabajo que hacen. 


Factor 30  es la Editorial.
Andrés Olveira está en Instagram.

Gracias a la gente de Nunca se sabe, programa de radio en el que participé por primera vez de un sorteo y gané. 
Re gané con estos libros. Gracias!


Espero puedan leerlos, no se van a arrepentir. 
Buen fin de semana gente.